Americano
Campari, vermú rojo y soda servidos con hielo: el aperitivo italiano precursor del Negroni, amargo, ligero y muy fácil de preparar.
Cócteles pensados para hidratar y refrescar, habitualmente servidos con hielo abundante, agua con gas o tónica, y con un perfil ligero en boca.
Campari, vermú rojo y soda servidos con hielo: el aperitivo italiano precursor del Negroni, amargo, ligero y muy fácil de preparar.

Aperol, vino espumoso y soda servidos en copa de vino con hielo: ligero, amargo-dulce y muy burbujeante, el aperitivo italiano de verano.

Ginebra, limón y almíbar sobre hielo picado, coronados con licor de mora en capas: ácido, afrutado y con un característico degradado de color púrpura.
Cachaça, lima y azúcar machacados con hielo: el cóctel nacional de Brasil, directo, ácido y muy refrescante.
Ginger beer, lima y almíbar de jengibre con hielo: picante, ácido y muy refrescante, ideal como alternativa sin alcohol al Moscow Mule.
Ron blanco, lima y azúcar agitados con hielo: la fórmula sour cubana en su versión más pura, fresca y equilibrada.
Ginebra, limón y azúcar coronados con vino espumoso: un cóctel elegante, burbujeante y con más fuerza de la que su ligereza sugiere.

Ron, fresa, lima y azúcar licuados con hielo hasta lograr una textura granizada: la versión frozen y afrutada del Daiquiri clásico.
Ginebra y cordial de lima, agitados y servidos bien fríos: directo, seco y cítrico, un clásico de aparente sencillez.
Ginebra, limón y azúcar agitados y coronados con soda: un clásico ligero, ácido y muy refrescante de la familia de los "fizz".
Tequila, licor de naranja y zumo de lima agitados y servidos en copa con borde de sal: el cóctel mexicano más internacional.
Whisky bourbon, menta y azúcar machacados con hielo triturado: fresco, herbal y con un intenso aroma a menta, símbolo del sur de Estados Unidos.

Ron blanco, lima, menta, azúcar y soda machacados y servidos con hielo: el cóctel cubano por excelencia, herbal, ácido y muy refrescante.
Vodka, ginger beer y lima servidos en taza de cobre con hielo: picante, burbujeante y muy refrescante.
Fresas o frambuesas, lima, menta y soda machacadas: una variación contemporánea sin alcohol del Mojito, dulce y muy aromática.
Tequila, lima y refresco de pomelo servidos directos con hielo: largo, burbujeante y refrescante, el cóctel de tequila más popular en México.
Zumos de naranja, piña y lima agitados con granadina: afrutado, colorido y equilibrado, un clásico sin alcohol de los recetarios de coctelería.
Ginger ale y granadina servidos con hielo, decorado con una guinda: dulce, burbujeante y muy sencillo, el cóctel sin alcohol más conocido.
Ginebra, limón, azúcar y soda servidos largos con hielo: un clásico refrescante de la familia Collins, sencillo y muy fácil de beber.
Lima, menta, azúcar y soda machacados y servidos con hielo: toda la frescura del Mojito clásico, sin alcohol.